Centros de Gobierno en la Gestión del Alto Rendimiento Deportivo:
Análisis Comparado de Modelos Internacionales
Esta construcción teórica
podemos analizarse en distintos países donde se pueden visualizar Centros de
Gestión aplicados al Alto Rendimiento Deportivo.
En los supuestos que pasaremos
a detallar, estas figuras organizativas que actúan como Centro de Gobierno no
reemplazan la cartera de Deporte ni al Comité Olímpico, sino que coordinan la
visión de Estado asegurando recursos, transparentando la rendición de cuentas y
construyendo (intentando construir porque nadie puede preveer a las próximas
autoridades) una política de largo plazo.
Ahora bien, aun cuando no puedan anticipar la orientación política
futura, los acuerdos estratégicos y operativos sobre los cuales trabajan
delimitan el accionar del próximo gobierno, fijando marcos de actuación y
compromisos institucionales que trascienden los ciclos electorales
A continuación, analizaremos
algunos ejemplos de países que aplican Centros de Gobierno en el deporte de
alto rendimiento. Este tema ya fue abordado en capítulos anteriores desde la
perspectiva de la fuente de financiamiento; ahora lo retomamos para examinarlo
como una herramienta de articulación estratégica, capaz de articular políticas,
recursos y actores en el nivel más alto de decisión.
REPÚBLICA POPULAR DE CHINA – Gobierno
Central.
En China el Alto Rendimiento Deportivo es
dirigido por el Gobierno Central a través de la Administración General del
Deporte, pero con una directa supervisión del Consejo de Estado (máximo órgano
ejecutivo del país). El deporte de
élite es parte del proyecto nacional y se establecen (y monitorean) planes
alineados a los tiempos olímpico. Lo
denominado “Sistema Deportivo Nacional” es una expresión de una política de
alto rendimiento gestionada como una estrategia nacional desde el corazón del
ejecutivo.
REINO UNIDO – Agencia UK Sport.
Con los resultados (no esperados) de los
Juegos Olímpico de Atlanta de 1996, el Reino Unido lanzó una política de Alto
Rendimiento con base en el Tesoro Nacional (Hacienda) y la Oficina del Primer
Ministro. Se creó una Agencia (UK Sport) a fin de que gestione fondos públicos
con criterios de eficiencia, rendición de cuenta y excelencia. Los resultados de los Juegos Olímpicos de
2012 (tomando los resultados no esperados de 1996) hizo que se considere a la
Agencia UK Sport como un logro estratégico nacional de gestión deportiva.
La Agencia UK Sport desarrolló el Programa
Elite Model donde centro su financiamiento en deportes y atletas con
posibilidades reales de medalla.
El éxito se centró en el financiamiento
estratégico; en la Autonomía Técnica que tuvo la UK Sport y en la vinculación
con otras ramas vinculadas con el Alto Rendimiento como son la ciencia, la
medicina privada y la innovación.
El Resultado Objetivo fue del puesto 36 en
el medallero de Atlanta 1996 al 2° lugar en Río de Janeiro 2016.
BRASIL – Plan Brasil Medallas.
En el marco de los Juegos Olímpicos Río
2016, el Ejecutivo brasileño a través de la Casa Civil de la Presidencia,
coordino el “Plan Brasil Medallas”. Este
Plan fue supervisado directamente desde la Presidencia e involucró a distintos
Ministerios: Defensa (Militares ex
Atletas de Representación Nacional); Educación, Salud, Infraestructura y el
Comité Olímpico Brasileño. Esto actuó
como un verdadero Centro de Gobierno coordinando, direccionando y supervisando
el apoyo que se brindaba desde el Ejecutivo Nacional.
Brasil ha tenido políticas públicas
deportivas exitosas que fueron antecedentes (en cuanto a trabajar en equipo y
mancomunadamente) como el Programa Segundo Tempo donde desde el Ministerio del
Deporte se garantizó el acceso al deporte a niños y jóvenes de zonas
vulnerables en horario escolar extendido.
El éxito se sustentó en la articulación con escuelas públicas y clubes
barriales y, más allá de continuar un desarrollo del deporte, se trabajó en la
Inclusión social y prevención del delito enfocando el deporte como parte del
desarrollo integral. El resultado, desde
lo social, fue millones de beneficiarios y desde lo deportivo, un semillero de
captación de talentos.
No obstante, más adelante estudiaremos la
no continuidad de las políticas públicas y analizaremos el Juego Olímpico Rio
2016 como un fracaso desde ese punto de vista (no continuidad ni
aprovechamiento de la estructura creada).-
CHILE.
Más cerca de nosotros, en el vecino país
de Chile, el Presidente convocó y publicitó reuniones interministeriales para
los Juegos Panamericanos de Santiago 2023. Las mesas de trabajo contaban con
presencia de la Dirección de Presupuestos y Presidencia de la Nación, y se
dieron a conocer montos de inversión y se pronosticaron medallas, cuestión que
la sociedad civil en su conjunto pueda, posteriormente, evaluar en términos de
cumplimiento, eficacia y transparencia. Esta lógica de articulación institucional,
acompañada de metas públicas y trazabilidad presupuestaria, fortalece no sólo
la legitimidad del gasto sino también el compromiso estatal con el alto
rendimiento deportivo como una política de Estado y no como una excepción
sujeta a los vaivenes del calendario político.
El Plan Nacional de Actividad Física y
Deportes 2016-2025 fue pensado como una Estrategia Integral (salud, educación,
deporte recreativo y competitivo) con el objetivo primario de aumentar el nivel
de actividad física de la población a través de un enfoque multisectorial.
Fue pensada con una política a largo plazo
con metas e indicadores preestablecidos; con un enfoque transversal y
estrategias diferenciadas por grupos etarios.
El producto fue un modelo regional de planificación basada en
evidencias.
CUBA.
Con inicio incierto, pero con
posterioridad a la Revolución Cubana de 1956, el Instituto Nacional de
Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) se configuró como el principal
centro de gobierno del deporte en la isla. Su accionar combinó dos objetivos
estratégicos: formar atletas de alto nivel y masificar el acceso a la actividad
física como parte de un proyecto político de igualdad social.
Para ello, el Estado estableció la
obligatoriedad del deporte en el sistema educativo, creó escuelas de iniciación
deportiva y desarrolló centros especializados para la detección temprana de
talentos, integrando salud, educación y recreación en una misma estructura.
Esta organización, altamente centralizada, permitió planificar de manera
unificada los recursos, definir prioridades competitivas y garantizar la
continuidad de los programas, incluso en contextos de crisis.
Pese a las limitaciones económicas y las
dificultades sociales derivadas del embargo y de la escasez de recursos, Cuba
logró construir una red institucional que trasciende al propio INDER, con
vínculos estrechos entre ministerios, federaciones y gobiernos locales. Este
esquema ha dado lugar a un modelo de alto rendimiento sostenido, que combina
selección temprana, formación integral y seguimiento científico de los atletas.
El resultado es elocuente: Cuba posee el
mayor número de medallas olímpicas per cápita de América Latina, demostrando
que la coordinación política y la planificación estatal —propias de un
auténtico centro de gobierno— pueden compensar en buena medida las
restricciones presupuestarias y las desventajas materiales.
MAS ALLA DE LAS DIFERENCIAS: PUNTOS DE CONVERGENCIAS.
Encontrar puntos en común es complejo por
el direccionamiento político; la idiosincrasia propia de cada país; aspectos
económicos, sociales y incluso el éxito deportivo de algunos por sobre otros,
pero podemos señalar algunas cuestiones macro que vemos comunes entre todos:
- Enfoque
Estratégico. Todos los países
diseñaron una estrategia con visión política, capacidad técnica,
participación social y evaluación continua.
- Liderazgo
Institucional fuerte. Las acciones
son dirigidas por funcionarios de ejecutivo nacional. -
- Articulación
Multisectorial: Coordinación de
acciones incluyendo diferentes áreas del sector público nacional.
- Monitoreo,
Seguimiento y Evaluación: Metas,
objetivos medibles e Indicadores que permiten acompañar el proceso y
permiten tomar cambios de rumbo a tiempo.
- Resultados
Medibles. Indicadores
preestablecidos objetivos que determinaran si se cumplió (o no) el
objetivo.